¿Puede el color de tu camiseta de running influir en tu rendimiento?
Cuando elegimos una camiseta de running solemos fijarnos en el tejido, el corte o el diseño. Sin embargo, hay un detalle que muchas veces pasa desapercibido: el color.
Aunque pueda parecer una cuestión puramente estética, el color de la ropa puede influir en cómo nuestro cuerpo gestiona el calor durante un entrenamiento, especialmente en los meses de verano. Y cuando corres con altas temperaturas, cualquier ayuda para mantener una temperatura corporal más estable puede marcar la diferencia.
¿Los colores realmente influyen?
La explicación está en cómo interactúa la luz del sol con los diferentes colores. Cuando los rayos solares inciden sobre una prenda, una parte de esa energía se refleja y otra se absorbe.
Los colores claros, como el blanco, el gris claro o el amarillo, reflejan una mayor cantidad de radiación solar, por lo que absorben menos calor y la superficie de la prenda tarda más en calentarse.
Por el contrario, los colores oscuros, como el negro, el azul marino o el gris oscuro, absorben una mayor parte de esa energía solar, transformándola en calor. Como consecuencia, la camiseta puede alcanzar una temperatura más elevada cuando está expuesta al sol durante un tiempo prolongado.
Esto no significa que una camiseta negra sea «mala» para correr, ni que una blanca vaya a hacerte correr más rápido. Sin embargo, cuando entrenas en verano o bajo un sol intenso, una camiseta de color claro puede ayudarte a sentir una mayor sensación de frescor. Si tu cuerpo tiene que realizar un menor esfuerzo para disipar el calor, es más fácil mantener un ritmo constante y disfrutar del entrenamiento con mayor comodidad.
En otras palabras, el color no mejora tu rendimiento directamente, pero sí puede contribuir a crear unas condiciones más favorables para correr cuando las temperaturas son elevadas.
El verano pone a prueba a cualquier runner
En verano nuestro cuerpo ya tiene que trabajar más para mantener una temperatura adecuada. Cuando corremos:
- Generamos calor con el esfuerzo.
- Sudamos para refrigerarnos.
- Perdemos agua y sales minerales.
- El sol añade una fuente extra de calor.
Si además llevamos prendas que absorben más radiación solar, nuestro organismo tendrá que realizar un esfuerzo adicional para disipar ese calor.
¿Qué colores son los más recomendables?
Si vas a correr durante las horas de mayor exposición solar, lo más recomendable es optar por colores como:
- Blanco.
- Gris claro.
- Beige.
- Azul cielo.
- Amarillo claro.
- Tonos pastel.
Estos colores reflejan una mayor cantidad de luz solar y ayudan a que la prenda no alcance temperaturas tan elevadas.
Esto no significa que tengas que renunciar por completo a los colores oscuros. Si entrenas al amanecer, al anochecer o en días nublados, la diferencia será mucho menos apreciable.
La parte más importante: pecho y espalda
No toda la camiseta recibe la misma cantidad de radiación solar.
Las zonas donde normalmente inciden con mayor intensidad los rayos del sol son:
- La parte superior de la espalda.
- Los hombros.
- El pecho.
Por este motivo, si vas a elegir una camiseta para correr en verano, resulta especialmente interesante que estas zonas sean de colores claros, ya que son las que más tiempo permanecen expuestas al sol durante la carrera.
El color no lo es todo
Aunque el color ayuda, el tejido sigue siendo el factor más importante.
Una camiseta técnica de calidad debe ofrecer:
- Gran transpirabilidad.
- Secado rápido.
- Buena evacuación del sudor.
- Ligereza.
- Libertad de movimiento.
Una camiseta clara fabricada con un tejido poco transpirable seguirá siendo menos cómoda que una camiseta técnica de calidad, aunque sea de un color más oscuro.
Lo ideal es combinar ambas cosas: un tejido técnico que favorezca la evacuación del sudor y un color claro que reduzca la absorción del calor del sol.
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Otros consejos para correr con calor
Además de elegir colores claros, recuerda que en verano también conviene:
- Entrenar a primera hora de la mañana o al anochecer.
- Mantener una buena hidratación antes, durante y después del ejercicio.
- Utilizar gorra o visera cuando el sol sea intenso.
- Aplicar protector solar en la piel expuesta.
- Adaptar el ritmo cuando las temperaturas sean muy elevadas.
Conclusión
Cuando el calor aprieta, cada detalle cuenta. El color de tu camiseta no va a hacer que bajes un minuto en tu próxima carrera, pero sí puede ayudarte a correr con una mayor sensación de frescor cuando entrenas bajo el sol.
Si además eliges una prenda técnica, ligera y transpirable, tendrás una combinación perfecta para disfrutar de tus entrenamientos estivales con mayor comodidad.
Este verano, quizá sea el momento de dejar que los colores claros ocupen un lugar protagonista en tu equipación de running. Tu cuerpo probablemente lo agradecerá cuando el termómetro empiece a subir.
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